jueves, 16 de junio de 2011

REFLEXIONES DE UN VIAJERO DE LASESTRELLAS



En ocasiones me he encontrado con personas que buscando la iluminación se han deslumbrado y a partir de ese momento no han podido ver la realidad de su vida. Buscar la luz es una necesidad intrínseca de todos los seres vivos, hombres, animales y plantas, pero esa necesidad  debe estar adecuadamente canalizada o de lo contrario nos confundirán las luces de neón, los fuegos fatuos, las luminarias de las ciudades o las luces que encienden quienes desean llamar la atención, como si ellos fueran los portadores de la antorcha de la felicidad y la transcendencia.


Encontrar la senda de la iluminación no es tarea sencilla. Para ello lo primero es apagar las luces de nuestro propio ego, ésas que encendimos en algún momento pensando que así seriamos mejor vistos y más apreciados por los demás. El ego a veces tiene tanta potencia  que su luz artificial impide ver la luz del corazón y por eso no es tarea sencilla hallar la senda de la iluminación. Además esa "egoluz" lejos de atraer lo que produce es un rechazo, porque quema a quien se acerca mas de la cuenta, como les pasa a las mariposas atraídas por la luz de una vela en una habitación a oscuras....


Seguro que muchos de vosotros habéis conocido a personas con una "egoluz" importante, gente que se precia de ser triunfadora, de estar de vuelta de todo, de haberse hecho a sí mismas...gente solitaria, en definitiva; gente que cuando la vida le trae dificultades o fracasos ven como su luz se apaga y no saben como volver a encenderla porque no han sabido desarrollar su verdadera luz, la del corazón.


Como ya os he dicho en alguna ocasión, la verdadera iluminación no produce sombra porque se genera en el interior del ser humano, mientras que las otras, las artificiales, siempre la producen porque provienen de fuera, de los parques de atracciones en que con frecuencia se convierten las relaciones humanas. La vida, como la noria, unas veces te coloca en lo más alto y otras en lo más bajo: unas veces te hace girar como un tiovivo, dando vueltas y vueltas en las mismas situaciones y no avanzando ni un metro en solucionarlas; otras veces te atreves a entrar en la casa de los horrores, esperando vivir de mentira las pesadillas que bullen en el interior de tu cabeza, creyendo que de esta forma, superando el miedo a los monstruos de ficción, eliminarás los verdaderos miedos que te hacen difícil vivir el día a día.


El sol es un reflejo de la luz interior, él da luz, calor y vida, lo mismo que tu sol interno. Quienes caminan por el sendero del corazón saben que la coherencia entre lo que piensan, sienten y hacen, teniendo como guía su corazón, va aumentando poco a poco la luz de ese sol interno y, al hacerlo, van eliminando los miedos que atenazan su vida, porque el miedo es algo que nos inculcan desde la cuna para que no nos salgamos del carril preestablecido generación tras generación, por eso, el salto cualitativo que dará el ser humano para acceder a la siguiente generación estará propiciado por su luz interior y, por consiguiente, con la ausencia del miedo que ahora se lo impide.


Con Amor  Shaogen



5 comentarios:

  1. Sabias palabras las que nos trasmites Octavio, como siempre. Escuchemos al corazón de liberémonos del miedo...que buenos consejos !!

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  2. Querido amigo ahora por casualidad, he visto el premio que me regalaste, siento haberte parecido una ingrata engreida.

    no he venido antes, pues he tenido ciertos problemas con el ordenador.. y ahora es cuando puedo ver tu comentario,

    gracias por tu regalo y por acordarte de mi,algo tarde,

    lo siento y espero que sepas perdonarme

    de todas formas gracias... de corazón..

    Esto que nos cuentas Octavio, es muy importante, descubrir la luz interior es baśico, pero lleva tiempo y años de formación y a veces las personas viven demasiado fuera de si misma y muy pendientes de los otros en el sentido de rivalidad..

    y solo el interior bondadoso nos permite la luz para ser mejores con nosotros mismos y los otros.

    Siento otra vez,no haber venido antes.

    Un besazo

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  3. Amigo Octavio, sabias son tus palabras. He conocido personas con "egoluz" que luego se fueron apagando y no supieron vivir la verdadera felicidad que nos otorga la humildad. Gracias por tu reflexión.
    Un abrazo.

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  4. Gracias amigos por vuestros comentarios. Ultimamente estoy un poco alejado del ordenador, en parte por falta de cobertura,pero también por falta de tiempo, espero que pronto todo vuelva a la normalidad
    Un abrazo.

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  5. Gracias Octavio, esto parece una epidemia, yo he andado muy falta de tiempo y con problemas en el ordenador también, es como si la vida me hubiera detenido en algunas cosas para prestar atención a otras, porque realmente eso ha sucedido, ahora parece que retomamos. Un abrazo

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