lunes, 18 de abril de 2011

DESDE LAS ESTRELLAS

"No podemos decir que existe aquello que no podemos ver, ni oír, ni tocar, ni comprobar de alguna forma su existencia con los medios a nuestro alcance...". Tal es el postulado de la ciencia terrestre, y tiene su lógica, pero negar la existencia de algo que se manifiesta aunque no sepan cómo ni por qué, tan sólo porque no lo han podido aprehender, es como aquellos científicos que negaban la existencia de las bacterias tan solo porque no tenían microscopios  para verlas. Estoy hablando del tema de la existencia de humanidades en otros planetas y de sus visitas al vuestro en vehículos versátiles capaces de viajar en el espacio exterior y en la atmósfera terrestre.


La polémica sobre nuestra existencia se mantiene en círculos poco académicos ya que no parece interesar a nadie que tenga posibilidades de perder su prestigio, dado lo elusivo del tema. Quienes afirman nuestra existencia lo hacen a veces apoyados en documentos poco fiables y aunque no son muchos los "avistamientos"que se han producido durante décadas, éstos no han podido ser confirmados ante la falta de pruebas objetivas como, por ejemplo, que una nave espacial se posara en medio de la Plaza Roja de Moscú o frente a la Casa Blanca y que de ella salieran unos cuantos hombrecillos verdes que serian recibidos en loor de multitudes. Quienes eso esperan demuestran no conocer en absoluto cómo se producen este tipo de acontecimientos.


En primer lugar, la evolución de vuestro planeta en lo que se refiere al ser humano está siendo seguida desde hace miles de años; a fin de cuentas fue gente de fuera del planeta la que propició que la vida humana se desarrollara sobre su superficie.


A medida que vuestra civilización ha ido avanzando tecnológicamente nuestras visitas se han ido haciendo mas  "discretas", ya que no queríamos interferir en vuestro desarrollo. Bastante interfirieron en su momento quienes fueron el origen de las distintas religiones.


Evidentemente, si en alguna ocasión hemos sido descubiertos hemos intentado que el impacto producido fuera lo más liviano posible, incluso eliminado del consciente el hecho en sí.


También es lógico que piensen quienes no nos conocen que deberíamos comunicarnos con científicos no con gente corriente. Ignoran quienes así hablan  que los científicos solo validarían la experiencia si les dejamos alguna prueba física, cosa que no vamos a hacer, por las mismas razones antedichas de no interferencia en los procesos evolutivos.


Cuando llegue el día de establecer un contacto abierto en vuestro planeta habrán cesado las guerras y os habréis planteado que "otro mundo es posible". Entretanto, seguiremos hablando con gente sencilla abiertas de corazón.


Con amos Acael

5 comentarios:

  1. Yo creo que ya es bastante evidente ese tipo de visitas y de vida exterior. Un abrazo Octavio.

    ResponderEliminar
  2. Octavio, gracias. Muy bonito lo escrito, totalmente de acuerdo, yo también lo siento así, y se que es así aunque no lo pueda demostrar. Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Estoy totalmente de acuerdo y si existen.. tengo mis razones para afirmarlo con rotundidad, el negar lo evidente es de necios y de esos está muy lleno este planeta. Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Gracias amigos por vuestros comentarios.
    Estoy de viaje en un pueblo del Bierzo y tengo muy mala cobertura.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Sería apasionante, si fuera basada la comunicación en la bondad, el amor y el entendimiento..

    espero que tu paseo por el Bierzo sea genial... y descansado.. bello lugar..

    Un beso

    ResponderEliminar