miércoles, 2 de febrero de 2011

DESDE LAS ESTRELLAS

Las historias se repiten una y otra vez, en ocasiones con los mismos protagonistas, cuando no se aprenden las lecciones que de ellas se derivan. Así parece ocurrir  con quienes ven en el contacto con nosotros una corriente de desarrollo espiritual más. Así ocurrió con las llamadas apariciones marianas y antes con las presencias de ángeles, citadas en los libros sagrados de todas las religiones.
Cuando en las comunicaciones con supuestos seres extraterrestres se derivan concepciones religiosas, cuando se utilizan figuras míticas como Jesús o Buda para hacer mas creibles los mensajes, cuando el olor a catastrofismo apocalíptico impregna los comunicados, se puede casi afirmar que se trata de contactos generados por mentes que aún no han comprendido que el ser humano será más libre cuanto más alejado esté de aquellos postulados religiosos que le han condicionado durante milenios.
La presencia de nuestras naves en vuestros cielos responde a muchas causas pero ninguna, os lo aseguro, a crear una nueva religión de las que han imperado en la Tierra, ni siquiera a adoctrinaros para que cambieis vuestros conceptos religiosos por otros mas acordes al momento histórico que vivís.
De la misma manera, los contactos telepáticos que mantenéis con nosotros sólo tienen por objeto que alcancéis un mayor grado de consciencia y autonomía que os permita dar un salto cualitativo en vuestra evolución como humanidad de la mano del conocimiento, no de la fe ciega. Un conocimiento equilibrado entre vuestros dos hemisferios cerebrales y que os permita entender y comprender cuanto sucede en vosotros y en el mundo del que formáis parte. Por eso, la mitificación que algunos hacen de nuestra presencia calificándonos de dioses se  corresponde más con procesos medievales que con seres humanos en pleno desarrollo de sus facultades cerebrales.
Ya no hay "misiones" ni grandes convocatorias para entregar consignas colectivas a unos cuantos "elegidos". El cambio de conciencia es individual y cuando éste se produce una amplia sonrisa se dibuja en todo el Cosmos porque ha sido gracias al uso de la voluntad y la libertad de un ser humano que ha sabido " entender y comprender " el mensaje que le llega desde tan lejos como las estrellas o tan cerca como el amor por los seres humanos que conforman su realidad cotidiana.
La hora de los Mesías ha pasado y ha llegado la hora del ser humano libre de ataduras.
Con amor, Acael

2 comentarios:

  1. Hola, tal y como me pides vine a visitar tu blog, me gusta mucho, volveré con más tiempo.
    Un abrazo.

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  2. Hola vecino de ciudad.
    siempre me provoca mucha curiosidad todo lo que se refiere a las estrellas y el universo exterior aunque tu veo que lo conectas a nuestro propio mundo interior.
    Gracias por tu visita

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